El regreso más esperado de Luis Suárez

El regreso más esperado de Luis Suárez

Volvió Luis. Volvió Suárez. O como más te guste llamarlo. Pero lo cierto es que hoy Luis Suárez volvió a defender a Uruguay en un partido oficial, luego de la suspensión que le impuso la FIFA por haber mordido al italiano Giorgio Chiellini el 24 de junio del 2014 en el Mundial disputado en tierras norteñas.

640 días pasaron para que el delantero del Barcelona volviera a ponerse la Celeste. Y el destino quiso que lo hiciera en Brasil, el país en el que había jugado su último partido. El destino, ese que tantos desafíos le puso en el camino. Como, por ejemplo, recuperarse de su lesión y volver justo contra Inglaterra, ese país en el que jugaba y que tan atacado había sido por un sector de la prensa. O jugar frente al Real Madrid su primer partido oficial con la camiseta del Culé.

¡Cuántas cosas pasaron en estos casi dos años! Lágrimas, suspensiones, apelaciones en el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), reuniones con los más altos dirigentes de la FIFA para intentar reducir la pena, y hasta un insulto de quien era el Presidente de la República en aquel entonces, José Mujica, a los dirigentes del organismo rector del fútbol mundial.

Más allá de todas las cosas positivas que le sucedieron en el Barcelona, el salteño este año debió sobreponerse al dolor que le generó la desaparición física de Walter Ferreira, el kinesiólogo que en tiempo récord logró que se recuperara para jugar el Mundial del 2014. “Walter me ayudó en mis peores momentos, cuando creía que por mi lesión en la rodilla no llegaría al Mundial de Brasil. Todo el mundo me daba por descartado, incluyo yo lo veía difícil, pero él me dio su fuerza y su sabiduría profesional para que luchase por llegar. Y llegué”, declaró. Y agregó: “aún hoy no me hago la cabeza de que ya no está y será duro no encontrarle”.

Supo gritar unos cuantos goles, dar varias vueltas olímpicas, recuperarse de dolores, recibir tarjetas amarillas, suspensiones de oficio; todo tipo de situaciones le tocó atravesar al delantero nacido el 24 de junio de 1987 en estos 640 días. Pero ninguna con la camiseta de la selección uruguaya.

Volvió Luis. Y con gol. Con un gol que se lo dedicó a Walter Ferreira y sirvió para empatar un partido que había comenzado de la peor manera para Uruguay. Con un gol que seguramente fue muy gritado por la mayoría de los aficionados orientales. Un gol que muchos se lo abran dedicado a quienes lo sancionaron en su momento.

Hoy, más allá del empate, volvió Luis Suárez a la Celeste. A una selección que supo ganar varios partidos trascendentes sin él porque si hay algo que nos caracteriza a los uruguayos es que sabemos sacar las fuerzas de donde no la tenemos para sobreponernos a la adversidad. Pero que con él puede conseguir cosas importantes, siempre y cuando el delantero no vuelva a cometer errores propios de un chiquilín y no de un profesional.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *